La dermatitis atópica (DA), es una alteración de la piel de
tipo crónico y hereditario; es decir, si alguno de los padres presenta eccemas,
asma, conjuntivitis o rinitis alérgica, es más probable que el niño presente
eccema durante su vida
Se caracteriza por la aparición de lesiones en la piel
acompañadas de un picor intenso (a mi hijo le teníamos que
acostar con manoplas, porque se hacía heridas de tanto rascarse). En los bebés
se localiza sobre todo en la cara, brazos y piernas, y en niños más mayores se
presentan sobre todo en los pliegues de las extremidades. Los niños con
dermatitis atópica suelen tener además sensibilización alérgica a alimentos y
otros alérgenos.
¿Cómo prevenir y tratar
la dermatitis atópica?
- Reducir los factores que aumentan la sudoración y el picor, evitando ropas irritantes, muy apretadas o abrigo excesivo.
- Lavar la ropa con jabón tipo “lagarto” o de Marsella o detergente suave y no utilizar suavizantes.
- La ropa en contacto con la piel será preferiblemente de algodón, evitando tejidos de lana y fibras sintéticas
- Reducir la sequedad de la piel. Pueden
utilizarse diversos métodos:
1. Frenar la evaporación de la humedad de la piel,
con productos como la vaselina. Yo
lo recomiendo sobre todo en época de piscina o playa (lo digo porque se acercan
las vacaciones de Semana Santa). Aplicando vaselina sobre la piel del niño
antes del baño, evitaremos la agresión del cloro o la sal. La podéis encontrar
en botes grandes en la farmacia.
2. Aportar algunos componentes de la capa externa
de la piel, para nutrirla, como los ácidos grasos esenciales insaturados
linoleico y linolénico. En este sentido, yo gasté una fortuna en probar todas
las cremas de farmacia (y soy farmacéutica), y llegué a la conclusión,
conjuntamente con la dermatóloga que trata a mis hijos, que el aceite de almendras dulces es perfecto.
En mis hijos funciona. Aplicar dos veces al día, sobre todo inmediatamente
después del baño o ducha.
3.
Evitar en lo posible las lociones que resecan la
piel al evaporarse.
Control del picor, que lleva al rascado,
agravando las lesiones y facilitando la infección. Si es muy intenso, sobre
todo por las noches, puede darse un jarabe antihistamínico (siempre previa
prescripción del pediatra)
Tratamiento de la inflamación y la infección:
mediante cremas específicas previa prescripción facultativa
Como consuelo, deciros que según la AEPED (Asociación
Española de Pediatría) la dermatitis atópica se resuelve o mejora con la edad y
sólo el 20 ó 25 % de los casos desarrollan síntomas persistentes durante la
edad adulta.
En dos tercios de los lactantes puede esperarse una gran
mejoría o resolución casi completa a los 5
años, (que en mis hijos se cumplió como un reloj) aunque con frecuencia
persisten algunas alteraciones como la xerosis (sequedad de la piel), pero nada
que ver con el sufrimiento de los años anteriores…Estamos abonados al aceite de
almendras de por vida.
¡Feliz semana!